Segundo fascículo del E.H.S.T, en el que os explicaré mis fabulosas aventuras de estas dos últimas semanas (del 24 de marzo al 2 de abril). Me pongo en plan guía turístico a ver si os culturizo un poco, ok? Ahí va el rollo: El sábado 25, Andre y yo, como hacia un día cojonudo, decidimos ir a la playa de Mundaka. Típico pueblecito pesquero vasco, con sus propios presos etarras y todo, y según dicen una de las mejores playas europeas para surfear, aunque ese día no había ni una ola.

Después de comer pillamos el tren dirección Gernika y allí pasamos toda la tarde. Lo primero que visitamos fue la Casa de Juntas, donde está el Parlamento Vasco y el famoso árbol que dio origen al escudo de Bizkaia. Es allí donde los reyes españoles tenían que reconocer los derechos vascos, o donde se otorga el poder al Lehendakari. Luego visitamos el parque de la paz, donde se encuentran la escultura de Chillida “Gure Aitaren Etxea” y la de Henry Moore, que no sé cómo se titula pero que yo la llamaría “mezcla genital”. Finalmente nos pasamos por el museo de la paz, obviamente centrado en el famoso bombardeo. Es uno de esos museos que no te deja indiferente, que emociona, y que merece visitarse.

Sábado noche festival: Congreso y El balcón de la lola, que por cierto no me gustó nada. Al día siguiente, con la resaca, pillamos un bus a Vitoria-Gasteiz y pasamos allí la tarde. Nada destacable excepto esta casa okupa (atención al puesto de vigía). Una ciudad como cualquier otra, pero ya que ya había estado en Donostia (San Sebastian), ésta era la última capital de provincia que me faltaba en la cole.

Pasamos directamente al siguiente finde (éste último). El sábado nos levantamos pronto y alquilamos un C2, pero como ya no quedaban nos dieron este práctico y bello C3 por el mismo precio. Obviamente lo llevé yo, el Murdock del grupo. Conduje raudo y veloz a Gernika, para ver el Bosque Pintado. Tras una agradable caminata de media hora por un bonito bosque se llega al bosque pintado en si, donde se pueden ver cosas tan curiosas como esta. Añoro mi moto, ¿se nota?

Al ver el sol que hacía decidimos ir a la playa. Concretamente a Lekeitio, uno de los pueblos más bonitos que he visto. Lo mejor, la playa. Pasamos allí unas necesarias horas de relax tomando el sol y volvimos a bilbao para ver el barça-madrid. Al día siguiente mis compañeros querían estudiar, así que cojí el coche yo solo y me fui a una de las playas de Sopelana, concretamente a Atxibiribi. ¡Me puse moreno y todo! Comí unos pinchitos y me fui al castillo de Butrón, en Gátika. Es un castillo que parece sacado del juego “Castillos Exin”. Un aténtico castillo de cuento.

Bueno, eso es todo. 15 días resumidos en unas líneas. Aquí tenéis todas las fotos de estas 2 semanas. A ver qué me deparan las próximas, pero espero que sigan siendo igual de intensas.
Seguiremos informando
Agur!

PD: Sé que no funcionan los comentarios, pero me da palo mirármelo xD